Me pierdo y me encuentro
Me pierdo en la sonrisa de los ancianos,
la cual se estaciona en el tiempo
y pareciera significar algo más.
Me encuentro en la mirada de un niño,
aquella que dura un instante
y está destinada a perderse en el olvido.
En el tiempo que nos brinda una esperanza.
En el carácter efímero de los pensamientos.
Me pierdo y me encuentro.
Porque sólo puedo brindarte un momento nada más,
el cual puedes escoger aceptar o rechazar.
Un momento que podría durar,
minutos, segundos o una eternidad.
Pues mi naturaleza,
la cual no puedo cambiar,
es la de estar siempre
bailando
al compás
del azar.